“The World's Strongest Coffee.”
Una afirmación superlativa sin un número se lee como bravuconería de marketing. Los compradores quieren saber cuánto más fuerte, y con qué medida.
“Añadir prueba: "2x la cafeína de un café promedio — verificado en laboratorio. Suave, nunca amargo."”
Cuantifica la afirmación de fuerza (2x, verificado en laboratorio) y anticipa la objeción de amargor en la misma línea, convirtiendo la bravuconería en evidencia.