Quien visita un med spa no compra una prueba de software: decide si deja que un desconocido le inyecte la cara o le apunte con un láser a la piel. Por eso la matemática de la conversión depende de señales de credibilidad que una plantilla de CRO genérica nunca revisa: quién aplica el tratamiento, cuánta experiencia tiene, si los resultados parecen reales y si el precio se puede conocer antes de una llamada. Una página puede ser preciosa y aun así fallar porque no responde a ninguna de las preguntas que un primerizo nervioso se hace en silencio.
Construimos esta auditoría en torno a cómo deciden de verdad los compradores de estética. En vez de regañarte por un popup de salida ausente, lee tu página como la leería alguien que compara tres clínicas locales: ¿Es seguro? ¿Está cualificada esta persona? ¿Cuánto costará y qué pasa si no me convence? ¿Dónde reservo y en cuántos toques? Cada una de las 12 dimensiones se puntúa frente a estas realidades del med spa, no frente a una lista pensada para e-commerce.